jueves, 14 de marzo de 2019

Inteligencias múltiples. La inteligencia musical.


Uno de los conceptos más conocidos que relaciona música e inteligencia es el de Inteligencia Musical.
La inteligencia musical pertenece al modelo de  inteligencias múltiples  divulgado por el psicólogo estadounidense Howard Gardner, según el cual no existe un único nivel de inteligencia, sino que existen 8 tipos.
Cada individuo cuenta con todas estas diferentes inteligencias sin que haya patrones puros, aunque si puede que una inteligencia predomine más sobre otras.
Aunque la teoría indica que todas las inteligencias tienen la misma importancia, tradicionalmente se ha dado y se sigue dando, prioridad a la inteligencia lógico-matemática y la inteligencia lingüística.
La inteligencia musical, desde la teoría de las inteligencias múltiples alude a las capacidades (independientes de la capacidad auditiva) para percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales. Incluye la sensibilidad al ritmo, al tono y al timbre.
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miércoles, 13 de marzo de 2019

Sobre la música, la felicidad y la salud: ¿qué sabemos al respecto?


La música es uno de los pocos fenómenos que activa, incluso más que el lenguaje verbal, prácticamente todas las áreas conocidas del cerebro y la mayoría de los subsistemas neuronales. No sería lícito reducir la música al acto de escuchar sonidos organizados, puesto que también atañe a la memoria (si escuchamos una pieza que ya conocemos), al lenguaje (si deseamos entender o cantar la letra de una canción) y a los movimientos (cuando seguimos el compás con el pie, dando palmadas o chasqueando los dedos). Puede que los mecanismos desencadenados por la escucha musical parezcan triviales, pero el modo en que ello influye en nuestro estado de ánimo —según atestiguan los directores cinematográficos y expertos en marketing— no es tan obvio. ¿Por qué una canción nos hace llorar y otra nos provoca alegría? Existen varias explicaciones, tanto psicológicas como fisiológicas.

Blood y Zatorre (2001) señalaron que en las respuestas emocionales a la música intervienen las mismas regiones cerebrales que en las asociadas con otros estímulos. Para investigar el campo de la música y de las emociones observaron las reacciones desencadenadas por música agradable y por música desagradable (usando la disonancia para suscitar reacciones negativas). Mediante el empleo de técnicas para la obtención de imágenes cerebrales (tomografías por emisión de positrones o Positron Emission Tomography, PET), trazaron un mapa de las actividades cerebrales que intervienen en el procesamiento de la música y analizaron la reacción neural a respuestas altamente positivas mediante los denominados «escalofríos musicales». Observaron que el patrón de actividad cerebral obtenido con los escalofríos provocados por la música es similar al que se obtiene con los estudios de imágenes cerebrales sobre la euforia y las emociones placenteras derivadas del consumo de cocaína en sujetos adictos a esta sustancia.

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martes, 12 de marzo de 2019

La música tiene un impacto biológico en el envejecimiento cerebral




Un estudio arroja las primeras evidencias del efecto del entrenamiento musical de larga duración en la actividad neuronal


Los retrasos en el ritmo neuronal vinculados al envejecimiento no son inevitables y pueden eludirse o reducirse con entrenamiento musical, según se desprende de un estudio reciente en el que se ha analizado la relación entre música y cerebro. En un experimento realizado, se comprobó que músicos ancianos eran capaces de procesar un discurso, desarrollado en un entorno ruidoso, con la misma eficiencia que personas jóvenes. El hallazgo sugiere que el entrenamiento musical sería una herramienta eficaz para la potenciación de la plasticidad cerebral


Los retrasos en el ritmo neuronal vinculados al envejecimiento no son inevitables y pueden eludirse o reducirse con entrenamiento musical, según se desprende de un estudio realizado por especialistas de la Universidad Northwestern de Estados Unidos. 

Esta investigación es la primera que proporciona evidencias biológicas de que la experiencia musical a largo plazo afecta al proceso del envejecimiento humano, publica la Universidad Northwestern en un comunicado

Efecto de la música en el sistema nervioso 

Las evidencias fueron recopiladas a partir de las mediciones de las respuestas cerebrales automáticas de músicos jóvenes y mayores, así como de adultos que no eran músicos, ante los sonidos de un discurso. 

Las mediciones, llevadas a cabo por investigadores del Auditory Neuroscience Laboratory de dicha Universidad, demostraron que el ritmo neuronal de los músicos más ancianos presentaba una ventaja. 

Según explica la neurocientífica Nina Kraus, co-autora del estudio, en este sentido, “los músicos más ancianos no sólo superaron a las personas de su misma edad que no eran músicos, sino que además decodificaron los estímulos sonoros tan rápida y acertadamente como los adultos más jóvenes, que no eran músicos”. 

lunes, 11 de marzo de 2019

¿Porque estudiar música? cinco beneficios.


1. Refuerza la atención y la concentración. La música estimula áreas del cerebro que difícilmente se pueden ejercitar de otra manera. Aquellas personas que han tenido una formación musical tienen unas capacidades de concentración y atención a los detalles superiores a la media, así como una mayor voluntad para ser constantes y a seguir una disciplina en su día a día.
2. Incremento de la memoria y la creatividad. En el estudio de la música y/o de un instrumento musical se ponen en juego fundamentalmente tres aspectos: la memoria visual, la memoria muscular o gestual y la memoria auditiva, que interactúan en un complejo proceso intelectual. Este entrenamiento cotidiano contribuye a ampliar la memoria, ya aplicada a otros aspectos de la vida, permitiendo fijar los recuerdos, recientes o antiguos. Además, el estudio y escucha de la música potencian la creatividad y la agilidad mental, facilitando la solución de problemas de forma imaginativa.
3. Desarrollo de habilidades motoras y rítmicas. La audición musical guiada estimula el desarrollo de un conjunto de capacidades motoras en los más pequeños, que se ven incrementadas una vez el niño comienza a tocar un instrumento. La particularidad del estudio de un instrumento, con sus rutinas y ejercicios, ayudan a interiorizar y desarrollar una capacidad de coordinación que difícilmente se puede desarrollar de otra manera.
4. Incremento de la seguridad en uno mismo y facilidad para socializar. La práctica musical es un vehículo que puede incrementar la autoconfianza y contribuir en la solución de los problemas de falta de autoestima de los niños, especialmente durante la adolescencia. La práctica y progresos diarios, y el compartir la música con otras personas en conciertos y/o reuniones, refuerzan en el joven la seguridad en sí mismo y brindan la posibilidad de establecer nuevas amistades y relaciones.
5. Reduce el estrés. Muchos profesionales de la medicina prescriben escuchar música a aquellas personas que sufren de estrés y de ansiedad. Además, la música ayuda a generar endorfinas, la hormona de la felicidad. La música también mejora el desarrollo del área cerebral implicada en la motivación, el placer y la recompensa.
«La enseñanza de la música no se tiene que encasillar sólo en la música que normalmente denominamos clásica; la música popular contemporánea está llena de joyas de gran riqueza melódica, armónica, rítmica, etc. Debemos aprovechar esta posibilidad, que resulta por lo general muy cercana al interés los alumnos, a la vez que seducirles y motivarles al abordar las obras de los clásicos, poseedores desde luego de un gran valor musical y pedagógico», afirma Mauricio Vuoto, director de la Escuela de Música de Brains International Schools.

sábado, 9 de marzo de 2019

Tocar un instrumento como el piano


¿Aprender piano nos haría inteligentes?
A lo largo de los años, se han realizado numerosos estudios que tienden a probar los beneficios de este instrumento de cuerdas percutidas sobre la salud, el bienestar y las capacidades intelectuales.
Además, si muestras un poco de curiosidad, te aseguramos de que encontrarás decenas de estudios en Internet.
Pero ¿habías oído hablar del efecto Mozart ?
Recibe el nombre del genio absoluto del piano y de la música clásica, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), y hace referencia a una especie de fenómeno neuromusical… En 1993, el mundo científico, representado por Rauscher, Ky y Shaw, se apropió de la música clásica para explicar en la revista Nature aquello a lo que denominarían el  «efecto Mozart».
Los tres científicos demostraron que varios estudiantes que participaron en su experimento, que consistía en escuchar una sonata de Mozart, consiguieron resolver mejor distintas tareas de orden espacio-temporal. Un efecto que desparecería al cabo de 10 minutos. Tocar el piano, y por añadidura las obras de Mozart, hizo que los estudiantes fueran más «inteligentes».

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