miércoles, 9 de enero de 2019

Las figuras musicales


La música no es solo sonidos, también es duración.
En música, una figura musical (a veces, llamada «nota», dado que esto se refiere a la altura del sonido) es un signo que representa gráficamente la duración musical de un determinado sonido en una pieza musical.

La manera gráfica de indicar la duración relativa de una nota es mediante la utilización del color o la forma de la cabeza de la nota, la presencia o ausencia de la plica así como la presencia o ausencia de corchetes con forma de ganchos (ver Figura 1). Cuando aparece situada en un pentagrama con clave establecida, determina también la altura del sonido. Las figuras más utilizadas son siete y se denominan elementos gráficos de la música de la siguiente forma: redonda, blanca, negra, corchea, semicorchea, fusa y semifusa.
Cada figura musical cuenta con su correspondiente silencio que representa su mismo valor o duración.

martes, 8 de enero de 2019

La notación ritmica

Los símbolos de las figuras se usan para representar la duración de las notas. Las figuras se muestran en la figura de abajo, por orden decreciente de duración. Son: redonda, blanca, negra, corchea, semicorchea, fusa y semifusa. Antiguamente existía también la cuadrada, como el doble de la duración de la redonda, la larga, como el doble de la duración de la cuadrada y la máxima, como el doble de la duración de la larga, pero esas notas ya no se usan en la notación actual. 
Cada nota tiene la mitad de la duración de la anterior. Si pretendiéramos representar una nota de un tiempo y medio (por ejemplo, el tiempo de una negra sumado con el de una corchea) se usa un punto, llamado puntillo, que sigue a la nota. La duración real (medida en segundos) de una nota depende del tempo utilizado (por ejemplo, «negra 60» que equivale a 60 negras por minuto). Esto significa que la misma nota puede ser ejecutada con una duración diferente en diferentes piezas o incluso dentro de la misma canción, si hay un cambio de andamento (allegro o lento, por ejemplo).


domingo, 6 de enero de 2019

La clave de FA

Clave de fa en cuarta

Bass clef with ref.svg

El símbolo empleado para representar esta clave proviene de una versión estilizada de la letra F, que en notación alfabética representa la nota fa. Esta clave sitúa en el pentagrama a la nota fa3 (F3 en notación científica americana y fa2 en notación franco-belga). La línea a la que se refiere se delimita con dos pequeños puntos, uno encima del otro, que se colocan a la derecha de la clave. Esta clave puede presentar tres posiciones: en cuarta, tercera y quinta línea. Si bien, en notación moderna las dos últimas han caído en desuso. Generalmente se emplea para representar sonidos graves.

Clave de fa en tercera
Baritone clef with ref.svg

La clave de fa situada en la tercera línea del pentagrama se denomina clave de fa en tercera y antiguamente «clave de barítono», ya que la música vocal para barítono se escribía en esta clave. Era empleada como clave de transposición para instrumentos de tesituras graves.​ Hoy en día, su uso está limitado prácticamente al transporte por parte de los intérpretes de instrumentos no transpositores.

sábado, 5 de enero de 2019

Las líneas adicionales



Las líneas adicionales o líneas auxiliares son unos signos que se usan en notación musical para representar las alturas correspondientes a notas que, por ser muy agudas o muy graves, no caben dentro de las cinco líneas y cuatro espacios del pentagrama regular; y por tanto, deben representarse por encima o por debajo de éste. Un pentagrama tiene una capacidad máxima para escribir once notas: cinco en las líneas, cuatro en los espacios interiores y dos notas más situadas justo por encima y por debajo del pentagrama.


Una muestra temprana de su uso se puede ver en la pieza “Recerchari motetti canzoni” para órgano escrita por Marco Antonio Cavazzoni en 1523.​ La utilización excesiva de las líneas adicionales puede entrañar una dificultad añadida a la hora de leer las notas. 
Por otra parte, las notas con más de tres o cuatro líneas adicionales por encima o por debajo del pentagrama se suelen considerar difíciles de leer. Así pues, cuando en un pasaje hay un elevado número de líneas adicionales o bien se han incluido demasiadas notas que requieran más de tres líneas adicionales, se pueden emplear ciertos recursos para reducir la cantidad de líneas adicionales para facilitar la lectura. Se puede efectuar un cambio de clave o aplicar la notación octavada,​ que mediante el uso de los símbolos de octava superior 8.ª (ottava alta) o inferior 8vb o bien 8.ª bassa1​ (ottava bassa) que indican que la nota real suena una octava por encima o por debajo respectivamente respecto a la nota escrita. Estos símbolos que señalan la notación a distancia de octava es 8.ª o 8vb van seguidos de una línea de puntos horizontal y dejan de tener efecto cuando aparecen dos líneas formando un ángulo recto que marcan el final del pasaje octavado. A veces se señala la vuelta a la escritura normal mediante el término loco.​ Algunos instrumentos transpositores, como el flautín, el contrabajo, la guitarra y la voz de tenor se transponen a la octava para evitar las líneas adicionales.

viernes, 4 de enero de 2019

La clave de sol




El símbolo empleado para representar esta clave proviene de una versión estilizada de la letra G, que en notación musical alfabética representa la nota sol. En concreto, el signo se basa en una espiral parecida a una G, que va unida a una especie de S. Esta clave sitúa en el pentagrama a la nota sol4 (según el índice registral científico), G4 (según la notación anglosajona) o sol3 según el índice registral franco-belga. Se trata de la nota sol que se encuentra cuatro teclas blancas a la derecha del do central del piano. La clave de sol, generalmente utilizada para representar sonidos agudos,​ puede presentar dos posiciones: en segunda y primera línea. Tal colocación viene determinada por el inicio de la espiral de esta clave, si bien en notación moderna la última de ellas ha caído en desuso.

jueves, 3 de enero de 2019

Las notas musicales

En música, una nota es un sonido determinado por una vibración cuya frecuencia fundamental es constante. Así pues, por ejemplo, el término «nota musical» se emplea para hacer alusión a un sonido con una determinada frecuencia en sí; mientras que para aludir al signo (♪, ♩) que se utiliza en la notación musical para representar la altura y la duración relativa de un sonido, se suele emplear la acepción «figura musical».
Tras varias reformas y modificaciones, las notas pasaron a ser las que se conocen actualmente: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La y Si.

miércoles, 2 de enero de 2019

Las claves


La clave en notación musical es un signo cuya función es indicar la altura de la música escrita, asignando una determinada nota a una línea del pentagrama, que se toma como punto de referencia para establecer los nombres del resto de las notas. Se ubica al principio de cada pentagrama, aunque puede cambiarse en cualquier momento durante el transcurso de la obra si se requiere. Los tres símbolos actuales utilizados para representar las distintas claves —la clave de do, la clave de fa y la clave de sol— son el resultado de la evolución histórica de tres signos representados respectivamente por la letra «C», «F» y «G» conforme a la notación alfabética que se empleaba antiguamente.​

Existen una serie de casos en los que se emplean signos de clave especiales, o bien, signos sustitutivos. Este es el caso de las claves de transposición de octava, que añaden una cifra (8 o 15) por encima o por debajo del signo de clave para indicar cuántas octavas y hacia dónde debe transportarse la música que aparece escrita en ese pentagrama. Entre los signos sustitutivos, está la clave neutral o clave de percusión, que a diferencia del resto de claves, se trata de una convención que indica que lo escrito a continuación en el pentagrama es para percusión y asigna a las diversas líneas y espacios instrumentos de percusión de altura no determinada en vez de alturas o notas musicales. Otro signo sustitutivo de la clave es el que se utiliza en la música para instrumentos con trastes que suele escribirse en tablaturas. Se señala que es una tablatura mediante las letras TAB representadas en sentido vertical al principio del pentagrama.

martes, 1 de enero de 2019

El pentagrama

El pentagrama (del griego: πεντα, penta: cinco, y γράμμα, grama: escritura, dibujo, línea) o pauta musical es el lugar donde se escriben las notas y todos los demás signos musicales en el sistema de notación musical occidental. Está formado por cinco líneas horizontales y cuatro espacios o interlineas equidistantes que se enumeran de abajo hacia arriba.

El pentagrama tal como lo conocemos hoy se originó a partir de la notación musical del canto gregoriano en la Edad Media. Hasta ese momento se utilizaba una serie de signos en conjunción con el texto para representar la altura. Sin embargo, cuando los cantos propiamente dichos fueron escritos se comenzaron a emplear líneas para representar la altura, junto con los signos indicadores de altura por encima del texto. Cuando se empieza a utilizar la pauta musical apenas se usaba una línea coloreada, que data del siglo IX. Dicha línea se colocaba sobre el texto del canto. La altura estaba representada por la distancia de las notas en relación a la línea. Como esto no era muy preciso, con el tiempo se fueron añadiendo más líneas hasta configurar el pentagrama que usamos hoy en día.

Entre finales del siglo X y principios del siglo XI Guido D'Arezzo​ llevó a cabo mejoras fundamentales para la escritura musical. Entre otros logros, se le atribuye a este monje benedictino la invención de la pauta de cuatro líneas, llamada tetragrama, a intervalos de tercera. Sus mejoras contribuyeron a representar con más precisión la altura de las notas musicales, su duración y el compás de la música en la enseñanza de ella y en el canto gregoriano.

En el siglo XIII algunos manuscritos incorporaron ya una quinta línea (no se impuso hasta el siglo XV) y esta configuración se ha venido utilizando hasta la actualidad. La pauta de cinco líneas o pentagrama fue creada en Italia por Ugolino de Forlí.​ El uso de esta pauta musical se generalizó en Francia en el siglo XVI y se asentó definitivamente en toda Europa a partir del siglo XVII. Los términos para designar esta pauta musical en algunas lenguas reflejan la importancia de las cinco líneas, como por ejemplo el español pentagrama o el italiano pentagramma.


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