jueves, 5 de septiembre de 2019

El examen ABRSM en España

La Associated Board of the Royal Schools of Music (ABRSM) es un proveedor de exámenes y evaluación de música por niveles creado en Reino Unido en 1889 para centros de estudios musicales basados en la práctica de la ejecución musical y exportado a noventa y tres países, incluido España. En este último país rige, sin embargo, el antiguo sistema de estudios musicales no suplementado por el marco Europeo,1​ por lo que pese a que el ABRSM no tiene a dichos efectos equivalencia en España, sí está ganando cada vez más fuerza al estar acreditado en Reino Unido, los demás países anglosajones y de la Commonwealth y la mayor parte de Europa.2​ En ese sentido, más de 1.650.000 candidatos realizan el examen ABRSM cada año en más de 93 países.

La ABRSM mantiene un estrecha relación y sociedad con las Royal Schools of Music: The Royal College of Music , The Royal Northern College of Music , The Royal Academy of Music y el Royal Conservatoire of Scotland. ( wikipedia )


miércoles, 3 de julio de 2019

¡RESERVA TU PLAZA YA!


¡Nos despedimos hasta septiembre! 
Recordad por favor que tenéis que reservar plaza para el próximo curso 2019 - 2020 al whatsapp, correo electrónico:  cristinavlasinoficial@gmail.com o por mensaje privado (formulario de contacto en la parte derecha de la pagina) en esta misma pagina.

domingo, 30 de junio de 2019

El cuello del violinista


Hoy traigo a este espacio virtual un artículo invitado, de parte del violinista y musicólogo Jesús Martín. Me parece interesante porque "el cuello de violinista" es un tema que afecta a violinistas, a veces mucho, a veces poco, pero que, aunque parezca un problema menor, a menudo afecta de tal manera que perjudica la interpretación e incluso impide ensayar lo que deseamos. 

"Cualquier persona que ha pululado por un conservatorio ha distinguido a algunos estudiantes de violín y viola por una mancha en el cuello asociada a un roce o reacción alérgica. Su denominación internacional es “Fiddler’s neck” (cuello de violinista). Realmente se trata de una irritación de la piel por contacto que se presenta como un foco de liquenificación y pigmentación en el lado izquierdo del cuello justo por debajo del ángulo de la mandíbula. Son varios los factores que intervienen en estos cambios en la piel, probablemente una combinación de factores, entre ellos la excesiva presión, la fricción, una higiene deficiente y el exceso de sudor. Si que hay casos que nada tienen que ver con esto y que si son producidos por reacciones alérgicas a algunos materiales del instrumento.
Fiddler's neckPero dejemos atrás tecnicismos y leyendas populares para adentrarnos en una realidad, en muchos casos dolorosa y no precisamente por el dolor producido por el famoso “callo”. En mi experiencia he encontrado alumnos desesperados en busca de almohadillas “antialérgicas” o de marcas de lo más extrañas, mentoneras “x”, “y” o “z”, etc etc… y todo ello recomendado por el profesor de turno para proporcionarle comodidad para sujetar el instrumento o aliviar su molestia con el dichoso “callo”. Paradójicamente ellos mismos han podido ser los responsables de este problema dermatológico y ahora proponen una solución totalmente equivocada. Lo cierto es que todo violinista, estudiante o profesional, que tenga esa típica mancha en la piel del cuello es debido a un defecto en la sujeción y apoyo del violín sobre la clavícula. Sí, sobre la clavícula… porque va siendo hora de eliminar la palabra “hombro” de nuestras explicaciones de como se sujeta el instrumento. Todo aquel que tenga el “callo” puede “agradecer” a sus profesores, especialmente a los que les iniciaron los primeros 3 años y a los que han pasado años después sin explicar o intentar poner solución al asunto, el tener este problema al que se tiende a quitar importancia por parte de los docentes y estudiantes (solo es un callo) pero que puede ser mucho más importante puesto que este defecto, como ya he explicado, es mucho más que una simple irritación en la piel. ¿Soluciones? El problema surge por un mal posicionamiento del violín y una presión excesiva. Esta claro que hay que reconsiderar nuestro contacto en ese punto con el instrumento. No es tarea fácil pero en manos de un buen profesional de la docencia y algún especialista en otros menesteres (relajación, fisioterapia,…) podemos llegar a corregir el problema. En cuanto este problema de posicionamiento este corregido el “callo” pasará a la historia.
Para terminar, cada violinista que lea este pequeño artículo y tenga esta mancha en el cuello puede reflexionar sobre el propio sistema educativo y en las manos de que profesionales ha realizado su carrera.

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